Como ya se ha mencionado, una aplicación web, es aquella que depende de una conexión a internet y un navegador web para poder ejecutarse. Sin embargo, existen varias formas de desarrollar una aplicación web para móvil. Por un lado, están aquellas que son accedidas por una URL remotamente y son ejecutadas en el navegador (puro código en HTML), y por otro lado aquellas que están mezcladas con código nativo y que se localizan dentro del mismo dispositivo, a estas últimas se les llaman: aplicaciones hibridas.
Como se mencionó anteriormente, cada vez son más los sistemas operativos móviles como Android, iOS, WebOS y Windows Phone que incluyen soporte para las aplicaciones web, y otras que incluso empiezan a usar este tipo de tecnologías, tal es el caso de las tabletas HP y el pronto a salir sistema operativo móvil Gecko de Mozilla.
Pero la gran pregunta es: ¿Una web app, podrá satisfacer las mismas necesidades de una app nativa? La respuesta a esta pregunta, actualmente es, sí. Esto debido a que la única barrera que separaba en un inicio a las web apps de las nativas, era el aprovechamiento del hardware y software (sensores, micrófonos, parlantes, wifi, etc) nativo del dispositivo; para lo cual han surgido intermediarios que le permiten a una web app, aprovechar esos recursos y otros que le permiten verse gráficamente igual a una app nativa, entre ellos podemos mencionar: Sencha Touch, JQTouch, JQuery Mobile entre otros.